Clara de Spaerwoude está indisolublemente vinculada a la historia de Delft. En la ciudad, incluso hay una calle que lleva su nombre. Clara de Spaerwoude se hizo famosa por su enorme herencia, que repartió en forma de donaciones matrimoniales, con las que hizo felices a muchos novios hasta más de trescientos años después de su muerte.

Niñas de Delft

Al ser hija de un orfebre, a Clara nunca le faltó dinero. Pero además de una gran fortuna, tenía también un gran corazón. Entre 1578 y 1579, Clara de Spaerwoude se ocupó de los hermanos pobres; en 1578 y entre 1581 y 1590 fue madre de la casa de niñas de Delft. Asimismo apoyó diversas causas benéficas.

Donaciones matrimoniales

En 1556, Clara de Spaerwoude contrajo matrimonio con el hijo del alcalde Arent van der Meer. La rica benefactora y su esposo no tuvieron hijos. Quizás fue por ello que en su testamento estableció que su herencia se repartiera en donaciones matrimoniales a ‘piadosos y honestos jóvenes e hijas de mi estirpe'.

Medio millón de florines

Después de la muerte de Clara de Spaerwoude, cada descendiente que se casaba recibía unos trescientos florines. Este importe fue disminuyendo, hasta quedarse en unos 11,35 euros en 1922. Entonces, el ministro decidió eliminar el fondo. El capital restante -cerca de medio millón de florines- se repartió entre los descendientes más pobres. Hoy en día, un precioso epitafio en la Iglesia Vieja recuerda a la excepcional Clara de Spaerwoude.

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